Tu cartera de inversión no es tu vida, @CurroCobo

Actualizado: 1 ago


La vida son decisiones. La vida son compromisos. Tomar una decisión implica dejar de tomar otra. Tomar una decisión implica cortar una rama del árbol de tu vida a la vez que dejas desarrollarse otra. Como seres humanos, siempre queremos lo que no tenemos y siempre dudaremos de haber tomado la decisión correcta. Hay decisiones que son evidentes para terceras personas pero no lo son para la que debe tomar la decisión. Probablemente si estuviéramos en la piel de quien debe tomar esa decisión, no nos parecería tan evidente.


Dónde vivir. Comprar o alquilar. Elección de carrera profesional. Pareja. Viajes. Coche que disfrute al verlo o que me mueva de punto A a punto B. Al rojo o al negro. Windows o Mac. iPhone o Android. Teleco o Economía. Pasión o profesión. Perdonar. Hotel o Airbnb. Mentir o hacer daño. Saltarse la norma o seguirla. Criticar o alabar. Quejarse o proponer. Todo en la vida son decisiones y lamentablemente en muchas ocasiones no podemos tomar ambas para luego poder elegir a posteriori cuál era la correcta. Nunca sabes ni sabrás si tu elección ha sido la buena o ha sido la mala. Probablemente nunca exista una decisión enteramente buena o mala. Prefiero creer que existen buenas decisiones y existen aprendizajes.


Sin embargo, en una cartera de inversión puedes elegir por apostarlo todo al rojo, pero también puedes optar por diversificar (de verdad). No hace falta elegir entre gestión activa o activa. No hace falta elegir entre buy & hold o seguimiento de tendencias. Puedes tener ambos platos. No hace falta elegir entre renta fija o renta variable. No hace falta elegir si tener oro o TIPS. Puedes tener una parte importante del portfolio en activos que se comportan de forma diferente en distintas partes del ciclo económico y de esa manera participar del crecimiento económico a la vez que proteges tu patrimonio. Puedes sesgar tu cartera a crecimiento (porque eres joven o porque tienes gran apetito de riesgo, o simplemente porque eres optimista) pero a la vez tener elementos en tu portfolio que te protejan cuando vengan mal dadas. Puedes sesgar tu cartera a protección del capital, pero tener elementos que te permitan participar del crecimiento económico global. Puedes temer la volatilidad y tener activos que te protejan de ella, pero a la vez aprovecharla con compras periódicas de activos.


Para proteger tu patrimonio debes asumir riesgos. Pero tu cartera de inversión no es tu vida. No tienes porqué apostarlo todo al rojo. No tienes porqué tomar decisiones difíciles.



Este blog está editado por un servidor, Curro. Soy arquitecto de soluciones tecnológicas y tengo un enorme interés por las finanzas personales, la gestión de patrimonios y la inversión financiera. Comencé a una edad bastante temprana a invertir (y por tanto a cometer errores) y encontré respuestas a muchos de los temores que tenía como inversor en la filosofía de inversión todoterreno. Creo que una aproximación a los mercados financieros patrimonialista, con un conocimiento suficiente sobre nuestra estrategia, con un foco en el control de riesgos y con activos estructuralmente diversificados es la correcta para la gran mayoría de inversores.


Cualquier contenido que puedas encontrar en esta web tiene objetivo meramente educativo y no debe ni puede considerarse asesoramiento en inversiones ni una recomendación para comprar o vender activos de ningún tipo.





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